
Cuenta una historia tibetana, que un día un viejo sabio preguntó a sus seguidores lo siguiente: - ¿Por que la gente se grita cuando están enojados?Los hombres pensaron unos momentos:
-Porque perdemos la calma – dijo uno – por eso gritamos.-
-Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? – preguntó el sabio – No es posible...